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¿Hasta qué punto se puede evitar un desastre natural o que desastres se pueden considerar humanos? 

            El objetivo de este blog es el análisis valorativo, siempre acudiendo a los datos científicos y a explicaciones empíricas, de los principales hitos que se han producido en relación con los desastres naturales, aquellos que han marcado a la humanidad y han cambiado la vida de las sociedades. La pregunta que abre el campo de estudio del blog y explica el trabajo es la siguiente: ¿hasta qué punto se puede evitar un desastre natural o que desastres se pueden considerar humanos? La respuesta varía en función del continente en qué nos encontremos, el tipo y avance de la sociedad y la fuerza del siniestro. Pero, lo que está claro es que la intensidad y destructividad de un desastre depende tanto del componente natural que lo conforma como de las características humanas; es decir, todo desastre es una combinación de características humanas y naturales.

En la última década, más de 780 mil personas han muerto a causa de desastres naturales. Un estudio de la ONU revela que los desastres se han visto duplicados en los últimos diez años, ascendiendo a un total de más de 3.800 desastres. El año 2010 ha sido el año récord en desastres naturales. Desastres como el terremoto de Haití, el terremoto de Chile, las inundaciones de Pakistán, el volcán de Islandia… se han cobrado la vida de casi 15.000 personas en un solo año.

Los desastres se pueden clasificar de diferentes maneras, por ejemplo, atendiendo a su velocidad de comienzo (súbito o lento) o a su escala (mayor o menor). Sin embargo, la clasificación que vamos a utilizar es la que los divide en función de la causa u origen y los separa en desastres naturales y desastres humanos.

Los desastres naturales son aquellos, como su nombre indica, debidos a un fenómeno de la naturaleza. En esta categoría se introducen los terremotos, tsunamis, erupciones volcánicas, inundaciones, sequías, tornados, avalanchas… por citar algunos.

Los desastres humanos son aquellos que se generan por la acción del hombre y su desarrollo. Así, algunos ejemplos serían: contaminación, incendios, explosiones, terrorismo, deforestación, sobreexplotación…

Sin embargo, los desastres naturales están íntimamente ligados con la praxis humana. La actividad humana puede provocar, intensificar, evitar o reducir un desastre natural. De esta manera, podemos decir que los desastres humanos dependen absoluta y totalmente de la acción humana y los desastres naturales dependen también de esta, aunque en menor medida.  El propósito del blog es, por tanto, saber hasta qué punto se pueden predecir y prevenir ciertos desastres naturales o, al menos, reducir su impacto al mínimo posible. Para ello, nuestros artículos van a presentar la siguiente estructura, puesta al conocimiento del lector para que le resulte más fácil la total comprensión:

  • Análisis de las características del territorio: situación de placas tectónicas, fallas, puntos volcánicos activos, suelos con tendencia a la aridez o desertización, clima…
  • Selección de los hitos más importantes en cuanto a desastres naturales y humanos se refiere. Valoración de los mismos: ¿podrían haberse evitado o reducido?

                

Nombre: Belén Presas Mata

El continente americano con una extensión de 42 millones de km2 representa aproximadamente la tercera parte de la superficie del planeta. Sus Tierras comprenden desde las islas áticas (polo norte) hasta zonas bastante cercanas de la Antártida (polo sur).

Los océanos que lo rodean son el pacífico en la parte izquierda y el Atlántico por la parte derecha del continente.

La placas tectónicas que se encuentra en dicho continente son:

Placa Norteamericana, que abarca desde México hasta la Antártida. Es divergente hacia la placa del atlántico y transformante con la placa del pacífico.

-Placa del Pacífico: es todo el extenso del continente, pero el lugar donde se encuentra su límite es por la parte de california y los Ángeles, es divergente con la placa de Nazca y transformante con la placa de Norteamérica.

Placa del Caribe y Placa de Cocos: engloban la zona de centro américa y las islas tropicales. Es convergente con la placa norteamericana.

-Placa Sudamericana: engloba desde Colombia y Venezuela hasta el cabo de Hormos en Argentina.

-Placa Nazca: afecta principalmente la parte de Chile.

Así que el continente americano se encuentra en un punto geográfico clave, en el cual predomina una gran diversidad de climas teniendo más probabilidades de tener una amplia gama de desastres naturales o humanos de los cuales trataremos los más relevantes históricamente.

 ‘’TERREMOTOS”        

 

  • Él 17/10/89, se produjo un fuerte terremoto en la cuidad se San Francisco, California, Causado por un resbalón en la Falla de San Andrés  y tuvo un epicentro de 80 Km cerca de una montaña llamada “Loma Pietra”. Duró duro 15 segundos, pero 63 personas perdieron la vida y  en la zona norte de California, hirió a 3.757 personas y dejó entre 8.000[4] a 12.000 personas sin hogar, produciendo daños valorados en $ 6.000.000.000.

En California, uno de los estados desarrollados de Estados Unidos , sabiendo que sufren constantes movidas sísmicas, provenientes de la falla de San Andrés, El estado debería de tener preparados servicios de emergencia para poder prevenir  y estar preparado a la hora que ocurran movimientos, como por ejemplo una sede de control de movimientos sísmicos y así por lo tanto prevenir el terremoto y tener  organización para poder evacuar la posible zona afectada, etc.

  • El terremoto de Chile de 2010 fue un sismo el sábado 27 de febrero de 2010, que alcanzó una magnitud de 8,8 MW. ]El epicentro se ubicó en el Mar Chileno, a 30 kilómetros de profundidad bajo la corteza terrestre El sismo, tuvo una duración de cerca de 2 minutos 45 segundos. Las zonas más afectadas fueron  las Valparaiso que acumulan  cerca del 80% de la población del país, junto con  las localidades rurales. Las víctimas fatales llegaron a un total de 525 fallecidos. Cerca de 500 mil viviendas sufrieron un daño severo y se estiman un total de 2 millones Heridos. Más tarde, un fuerte tsunami impactó las costas chilenas como producto del terremoto, destruyendo varias localidades ya devastadas por el impacto del sísmico. El evento que ocurriría 35 minutos después del terremoto.
  • En el sismo fallecieron 316.000 personas, 350.000 más quedaron heridas, y más de 1,5 millones de personas se quedaron sin hogar.[8] Se considera una de las catástrofes humanitarias más graves de la historia.

Donde ocurrieron estas catástrofes tanto chile como Haiti son países pobres , subdesarrollados, con construcciones y tecnologías precarias para poder hacer frente a cualquier catástrofe sobre todo al lo que se refiere a Haití. Aunque Chile consta de mejor calidad  de vida los edificios no están preparados para aguantar los movimientos sísmicos, cosa que el estado debería de hacer algo ya que sabiendo en la situación de la placa Nasca.  Pero lo tanto deberían de tomar medidas para aventurarse a los hechos .

 

“HURACANES Y TIFONES”

En las costas del caribe y de EEUU son blancos primordiales de los huracanes. El desastre natural más grande de la historia en los EEUU. Fue El huracán Katrina fue uno de los ciclones tropicales más mortíferos, destructivos y costosos que haya impactado a Estados Unidos en décadas. Fue un gran ciclón tropical que azotó el sur y el centro de los Estados Unidos en agosto de 2005. Produjo grandes destrozos en Florida, Bahamas, Luisiana y Misisipi, incluyendo cuantiosos daños materiales y graves inundaciones causó daños materiales por 75 mil millones de dólares y causando la muerte a 1.836 personas, convirtiéndose en el huracán más mortífero de Estados Unidos.

También en 23/8/97 el huracán Andrew se estrelló contra la florida el 23/8/97, sus vientos soplaban a una velocidad de 260 Km. por hora y fueron ganando velocidad. Antes de comenzar un azote sobre Florida dl sur, Andrew nació como la mayoría de los huracanes, con una alteración de nubes frente a las costas Americanas.  La tormenta dejo 62 muertos y azoto varias partes de Florida del sur. Además de miles de tragedias personales hubo un inmenso problema ambiental, en un solo día Andrew creo más de 3.000.000 de toneladas de basura. Creando riesgos debido a los derrames y desechos tóxicos.

 

 

“PRECIPITACIONES”

. En varios lugares de América se ha comprobado la presencia del fenómeno de la lluvia ácida donde la localidad de Tubarao (sur de Brasil) goza del triste privilegio de ser uno de los lugares más afectados por este tipo de lluvia, causando multitud de efectos nocivos tanto sobre los ecosistemas como sobre los materiales. Contaminan los mares y los ríos poniendo en peligro especies acuáticas, y por lo que respecta a la tierra causa el cambio de nutrientes de la tierra, provocado así una tierra con sustancias nocivas para los vegetales y por lo tanto esto lleva a sequias.

En cambio la falta de lluvias puede producir sequías. La sequía es un fenómeno circunstancial o esporádico que provoca una catástrofe. Es el caso del Nordeste de Brasil, periódicamente azotado por sequías pertinaces que determinan la emigraron de grandes continentes humanos. Pero no solo la falta de lluvias provoca la sequia el ser humano con su actos también contribuye a la hora de deforestar  bosques, con  el exceso de fertilizantes agrónomos, con los incendios producidos en campos o bosques, etc.

Así bien el ser humano no puede controlar el tiempo y las lluvias , pero si puede intentar poner tantos fertilizantes en la tierra, , que el estado tenga un control de la tala de árboles y que los que se corten se planten otro en su lugar, y por ejemplo que tengan una organización forestal que vigile el bosque o campo y que eduquen a la población de los problemas k puede haber  si se tira una colilla , si se deja una botella de vidrio, etc.

 

 

 

 

 

“TEMPERATURA”

  • En algunas ocasiones las altas temperaturas atacan en distintos lugares de América, provocando graves y amplios incendios forestales. Ejemplo: 7/86 al sudoeste de los EE.UU. una ola de calor afecto, provocando grandes pérdidas en las cosechas, en los rebaños e incluso en vidas humanas. Las bajas temperaturas también pueden ser catastróficas. Tal es el caso cuando se producen heladas anormales por su intensidad, particularmente si son tempraneras o bien tardías (es decir que se producen fuera del periodo habitual de ocurrencia). Las consecuencias suelen ser enormes pérdidas en los cultivos y en los rebaños.

 

‘’ DESASTRES DE ACCIÓN HUMANA’’

  • El 20 de abril de 2010, una explosión en la plataforma petrolífera conocida como Deepwater Horizon, situada en el Golfo de México frente a las costas de Luisiana. El vertido de crudo originado por la explosión ha dado origen a uno de los mayores desastres ecológicos de la historia, de una magnitud todavía desconocida y de consecuencias medioambientales y económicas imprevisibles.

‘’AMERICA CENTRAL: Ríos llenos de basura.’’

Los ríos de América Central, una de las regiones del mundo con más recursos hídricos, están llenos de basura arrojada por familias, industrias y gobiernos.

Las naciones del área producen al año cerca de 19.000 toneladas de desechos sólidos y líquidos, de los cuales la mitad no reciben tratamiento alguno, y un alto porcentaje va a parar a los cauces naturales.

En los 523.000 kilómetros cuadrados de la región cohabitan siete Estados que suman 36 millones de habitantes, en su mayoría pobres, y 36 por ciento de esa superficie está cubierta por cuencas de ríos que atraviesan dos o más países.

Casi 15 millones de habitantes de la región carecen en la actualidad de acceso a agua potable y servicios de saneamiento, y ese creciente problema se exacerbará en los próximos 20 años, ya que en 2025 habrán disminuido cerca de 20 por ciento las fuentes de agua.

Hace 20 años que las naciones del área no invierten en tratamiento de aguas de desecho, y revertir la actual situación exigiría una enorme inversión en saneamiento. Sólo en Costa Rica, poner al día la inversión en saneamiento y alcantarillados costaría unos 1.000 millones de dólares, según organismos civiles. Situaciones similares se registran en los demás países del istmo: Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.

Esta situación favorece la permanencia de la pobreza, pues cuanta más contaminación haya en los ríos, más vulnerables son los pobres a nuevas enfermedades”

ü  Por lo tanto, sabiendo la situación en la que se encuentra el continente américano, el estado de cada zona de américa, sabiendo las características de dichas  zona y los peligros que pueden correr  deberían tomar medidas para evitar pérdidas tanto materiales como humanas o naturales. Sin embargo , como bien veremos, en lugar de evitar lo, tienden  en muchos de los casos registrado a agravarlo. A l no tomar ninguna medida de prevención, provoca por lo tanto más perdidas de seres humanos y grandes desastres naturales que repercuten en la naturaleza de nuestro entorno.

 

LUCHEMOS POR UN MUNDO MEJOR,   DONDE SE PUEDA  VIVIR MAÑANA!!!

 

Sandra Jabalera Llorca

Oceanía no se libra de los desastres naturales aunque no ocurren con gran frecuencia, como en Asia. Oceanía se halla en la placa Indoaustraliana.

En Australia, los grandes temporales resultan incluso llamativos para los surfistas que buscan buenas olas. Algunos de estos desastres solo afectan a una pequeña parte del país (Debido a sus dimensiones), pero otros, como veremos, afectan a todo el país, causando muertes y grandes pérdidas materiales. En el caso de Oceanía, no vamos a centrarnos en casos concretos, pues no se recuerdan grandes catástrofes, sino desastres perpetuos, cíclicos y eventuales.

La sequía es el mayor de estos desastres. Australia es uno de los países más secos del mundo: la mayor parte de su enorme territorio está compuesta de desiertos, quitando una parte del litoral y unas cuantas áreas verdes aisladas. Antes de su formación, Australia estuvo sumergida en el océano, por esta razón, resultó en un suelo árido y extremadamente salado, lo que dificulta la agricultura. Además, en el momento en el que se abre un pozo, lo que se halla en la fosa es agua salada, no apta para el consumo. No hay grandes ríos dulces, ni apenas agua dulce en el subsuelo.

La población de Australia está creciendo, lo que presenta un riesgo: el riesgo de que en un futuro próximo no haya agua suficiente para abastecer a la  población. La desalación de agua de mar tiene un coste de 8 dólares por cada 100 litros, aparte de ser un método lento de obtención de agua dulce. “Valoriza” y “Técnicas Reunidas”, dos empresas españolas, fueron las encargadas de la construcción y gestión de la mayor desaladora de Australia. Por su escasez el agua es uno de los más valiosos recursos en Australia.

Debido a su sequía, son comunes los incendios forestales, los desastres que más perjuicios causan a la ecología. En estos incendios también se registran numerosas pérdidas humanas y económicas (sobre todo para las compañías de seguros). La mayoría de estos incendios están causados por colillas mal apagadas. En verano, se produce un viento árido en dirección a la costa, que alcanza los 50 km/h y expande estos incendios hacia otros bosques o áreas residenciales.

Incendios en Australia desde el espacio.

Los ciclones son desastres estacionales que ocurren entre los meses de diciembre y mayo. Son muy frecuentes pero no afectan a las áreas donde se encuentran las grandes ciudades. Se concentran en el norte, nordeste y noroeste del país durante el verano, cuando el agua del mar supera los 26 grados de temperatura. El día de Navidad en 1974, el ciclón Tracy, el peor registrado, mató a 66 personas y destruyó completamente la ciudad de Darwin, con unos vientos de 300 km/h. Antes de que llegase, fueron evacuadas 30000 personas para evitar más muertes. En 2006, Larry entró también con fuerza y destruyó pequeñas ciudades, pero sin víctimas mortales. Como no suelen acontecer desastres de esta magnitud, las construcciones australianas no están preparadas para recibir estos ciclones.

Ciclón Larry desde el espacio.

En Nueva Zelanda, son más comunes, es más, todos los tipos de desastre natural pueden acontecer en Nueva Zelanda, muchos de ellos han acontecido hace poco. Nueva Zelanda se encuentra encima del cinturón de fuego del pacífico, que la atraviesa por completo. La Isla del Norte y la del Sur reciben ciclones del pacífico y de la Antártida.

Nueva Zelanda sufre también la pelea entre placas tectónicas Indoaustraliana y Pacífica, por lo que sufren fuertes seísmos con frecuencia. Estos seísmos resquebrajan la tierra. Este choque entre placas causa un gran aumento de la temperatura de la tierra, sobre todo en las placas más profundas, lo que causa terremotos, erupciones volcánicas, ciclones, tsunamis, deslizamientos de tierra, avalanchas, inundaciones, incendios, gases tóxicos, tempestades de nieve, maremotos, granizo, tormentas eléctricas…

Los terremotos acontecen diariamente en ambas islas, pero casi todos de baja magnitud. Difícilmente superan el 4 en la escala de Richter. El mayor registrado aconteció en 1931 y mató a 256 personas, con una escala del 7.8. Miles de avisadores colocados a lo largo del país, permiten a la población prepararse para el temblor. No obstante, es uno de los desastres más difíciles de predecir.

Los deslizamientos de tierra y avalanchas son constantes. Son provocados por pequeños terremotos que hacen que la acumulación de nieve de los Alpes se desprenda de las cimas y se deslice hacia abajo. También se producen por lluvias o pequeños terremotos campestres.

Las erupciones volcánicas son una de las principales características del país. Existen 9 volcanes activos, algunos de éstos, submarinos. Toda la isla del norte es producto de una erupción volcánica hace millones de años.

“White Island”, Una isla 100% volcánica. Sin habitantes. Nueva Zelanda.

Son frecuentes los ciclones, que alcanzan los 140 km/h, un ejemplo es el de Auckland, en 2005. Los ciclones como éste son un gran peligro, pues provocan pérdidas materiales, ganaderas, económicas y humanas.

Después de comentar todo esto, se preguntarán por qué sigue viviendo gente en Nueva Zelanda. Pues porque están sumamente preparados para estos acontecimientos. Cuentan con uno de los mejores sistemas de previsión y seguimiento de desastres naturales del mundo, así como con numerosos planes de evacuación ante cualquiera de estas situaciones, diseñados por el gobierno.

Francisco Valiño Álvarez

En un continente que tiene 4.031.729 km2 de extensión territorial, aproximadamente, una tercera parte de la superficie terrestre como es Asia, caracterizado por tener una población gigantesca y la creencia de que Asia fue la cuna de la civilización. En la división convencional de continentes, de origen europeo, Asia y Europa aparecen como dos entidades diferentes por razones culturales e históricas. En términos geográficos, forman en realidad un único continente, llamado Eurasia. Además, África está unida a Eurasia por el istmo de Suez por lo que también se puede considerar toda la extensión conjunta de Europa, Asia y África como un único supercontinente, ocasionalmente denominado Eurafrasia, o Afro-Eurasia. Asia presenta una gran diversidad climática y de vegetación: desde los secos paisajes desérticos a la exuberante selva tropical, y características geográficas que presentan muchos tipos de climas.

Asia es un gran continente en el que encontramos enormes estructuras de relieve, desde llanuras al sistema montañoso más grande de la Tierra. Este enorme sistema montañoso se debe a choque de dos grandes placas tectónicas, la Euroasiática y la India. Ésta se está deslizando por debajo de la placa Euroasiática elevándola a grandes altitudes.

Terremotos, tsunamis, maremotos pueden parecer los típicos desastres naturales que no se pueden evitar porque no están a nuestro alcance. Pero no sólo existen estos desastres, también encontramos otros que sí los podemos evitar.

ERUPCIONES VOLCÁNICAS

En cuanto a los volcanes, encontramos en Asia un punto muy activo de éstos. Aunque Indonesia es líder mundial en el número y la proporción global de las erupciones en cada uno de los últimos cuatro características eruptivas (muertes, la destrucción de la tierra, flujos de lodo, y tsunamis), Filipinas muestran cifras considerablemente mayores que cada característica se considera como un porcentaje del número total de esa misma región de las erupciones. Totalmente el 13% de las erupciones de Filipinas han resultado en muertes, y 22% en daños, con la notable Taal y volcanes Mayon tener impacto humano particularmente elevado. Flujos de lodo son frecuentemente asociados con las erupciones de Filipinas, y siguen siendo un peligro mucho después de la erupción cesa. Las fuertes lluvias en este archipiélago plagado tifones regularmente redistribuir tefra volcánica nuevas tierras bajas circundantes. Flujos de lodo secundario después de la erupción de 1991 del Pinatubo han sido especialmente devastadores. Los tsunamis han acompañado a 4% de las erupciones en las Filipinas, una proporción que no se es alto, pero uno que supera todas las demás regiones. La tectónica de las Filipinas no son simples, pero la mayoría de los volcanes están en el lado oriental del archipiélago y el resultado de la subducción de la placa oceánica de Filipinas hacia el oeste en la placa asiática.

Aunque no solo hay volcanes en Filipinas, también se pueden encontrar en Indonesia, Irán, Japón, Rusia, Taiwán y Turquía.

SEQUÍAS.

Otro de los problemas con los que tiene que mediar Asia es la sequía, las recientes condiciones extremas meteorológicas han costado la vida a cientos de personas, obligado a miles de familias a dejar sus hogares y dañado gravemente la agricultura, lo que incrementa el peligro de escasez de alimentos. Se estima actualmente que la producción total de trigo en la región general afectada por la sequía ha bajado hasta un 22% en 2009. Debido a la severidad de la sequía y a su alcance a toda la región, los suministros de irrigación de embalses, ríos, y aguas subterráneas han sido críticamente reducidos. Los principales embalses en Turquía, Irán, Iraq, y Siria están todos a niveles bajos, lo que impone restricciones en el uso. En vista de la gravedad de las pérdidas de cosechas en la región.

Esta sequía ha provocado una grave crisis humanitaria por falta de agua y alimentos. Las agencias especializadas de la ONU estiman que la sequía afectará de una u otra forma a unos 60 millones de personas, en una zona que va desde Jordania y Siria a India y en la que se encuentran países con elevada población como son Irak, Irán, Afganistán, Tayikistán y Pakistán.

INUNDACIONES

Si pensamos en el lado opuesto, las inundaciones, recordaremos por ejemplo las inundaciones de 2007 que ocurrieron en el Sur de Asia.

Las Inundaciones en el Sur de Asia de 2007 fueron una serie de inundaciones en India, el sur de Pakistán, Nepal, Bután y Bangladesh. Las agencias de noticias estimaron la taza de muertos en 2.000. Adicionalmente, aproximadamente 20 millones de personas ya habían sido desplazadas para el 3 de agosto y para el 10 de agosto, la cifra ascendió a 30 millones. UNICEF declaró que las situación fue “descrita como la peor inundación” en Asia. Y la ONU las calificó como las peores en mucho tiempo.

Ojalá pudiésemos decir que los desastres se quedan ahí, pero no. Y es que, Cuando millones de personas sufren un desorden climático o una epidemia, la catástrofe “natural” esconde las otras causas de la tragedia. En efecto, las grandes sequías que azotaron el mundo en los años 1870 no son las únicas responsables de su costo humano. Las políticas coloniales llevaron a millones de personas a la hambruna y a la muerte.

Sobre este aspecto podemos hablar del  ejemplo de Bengala, en India, en 1943, que quizás sea uno de los hechos más conocidos de la Segunda Guerra Mundial. También una de las irresponsabilidades más grandes por parte de una potencia que causó más de 1 millón de muertos. A mediados de 1943 Japón derrotaba a los aliados humillantemente y conquistaba Birmania llegando a la frontera de la India. Aquello supuso una catástrofe no sólo para el poderío militar británico, sino para la economía de su Imperio en la India.

Winston Churchill no supo ver la magnitud del desastre hasta que no se cosechó un año después. Lo cierto es que Lord Mounbatten ya le había comunicado que la región de Bengala podía sufrir una crisis debido a que dependía de la economía birmanesa y malaya, ahora en manos japonesas.

Sabiendo esto no se hizo nada, pues se pensó que autosificientemente Bengala podría abastecerse a más o menos La decisión no era equivocada, pero cualquier factor externo que aparecieses de casualidad podía echarlo por tierra. Por desgracia así fue, al llegar 1943 se extendió una inesperada sequía por la India en el momento menos adecuado.

A Bengala, región sin abastecimiento, la sequía fue un auténtico genocidio causado por la naturaleza. Sin nada que llevarse a la boca los indios bengalís comenzaron a morir como chinches. Una persona sin comer puede vivir mucho tiempo, pero también debilitarla ante enfermedades, por eso la mayoría fallecieron enfermos. Los niños y ancianos cayeron los primeros.

Los ingleses no reaccionaron con rapidez, la mayoría de sus recursos estaban destinados a la guerra contra Alemania y Japón, el ejército y después el suelo inglés eran lo primero, por lo que los bengalís morían abandonados. Por si fuera poco aquellos indios que se rebelaron contra los ingleses como protestas ante la hambruna fueron disparados por las tropas británicas. Ese fallo inglés hizo que muchos indios se pasaran al gobierno de la India Libre en las Islas Andamán y Nicobar para luchar contra los ingleses.

Puede que la hambruna de Bengala fuera el fallo económico más grave de Inglaterra durante la IIGM. Murieron 1 millón 400.000 indios bengalís ese año 1943.

Como ejemplo está muy bien, ya que deja claro lo que puede provocar una mala decisión que se nos escapa de las manos, pero debemos tener en cuenta que no solo se pierde territorio, también se pierden millones de vidas que mueren por desnutrición y malas condiciones. Son desastres naturales que la gente no tiene en cuenta ni considera como se debería.

Maremotos, tsunamis, terremotos, catástrofes nucleares…una larga lista de desastres naturales y humanos que podrían haberse evitado en la historia del continente asiático. En realidad cualquiera puede pensar, ¿seguro que un maremoto se puede evitar? Está claro que no podemos evitar los desastres naturales, pero podemos hacerlos menos dañinos si entendemos mejor, por qué suceden y qué podemos hacer para evitarlos o mitigarlos.

Tomando en cuenta que la población es en parte responsable por la ocurrencia de los desastres, tenemos que  cambiar lo que estamos haciendo mal para poder evitar o disminuir el impacto de fenómenos naturales.

Aprovechando el tema no se puede olvidar mencionar el conocido por todo el mundo: la catástrofe de la central nuclear de la ciudad japonesa  de Fukushima, por el terrible tsunami que asoló Japón el pasado 11 de marzo. Tras los primeros momentos de drama y confusión, toca evaluar lo que esta fuga radioactiva supondrá, tanto a corto como a largo plazo, en la zona y en el resto del mundo. Una evaluación que re realiza con miedo por todos los daños que puede traer…

El medio ambiente siempre es uno de los más perjudicados, el problema para el medio ambiente comienza cuando las partículas radioactivas comienzan a transmitirse a través de la atmósfera. Para intuir el nivel de alcance que puede tener, hay que tener en cuenta el tipo de elemento que ha sido liberado por los reactores, la dirección en la que sopla el viento y si la lluvia lleva partículas de radiactividad a la tierra.

Las plantas con hoja grandes, como la lechuga o las espinacas, serán las más perjudicadas por recoger más radiación. Por el contrario, alimentos que están protegidos por una hoja, como el maíz o el arroz, son relativamente seguros de consumir. Pero la cosa no acaba aquí, los efectos en el mar, tienen unas perspectivas más negativas. A unos 16 kilómetros de la costa más cercana a la planta se han detectado niveles de radiación superiores a lo normal. Además, gran parte del agua utilizada para enfriar los reactores procedía del océano, lo que puede tener graves consecuencias para las especies que habiten en él.

TERREMOTOS & TSUNAMIS.

Siempre contando con todas las pérdidas humanas que ha traído tal desastre que, a dos meses del terremoto y tsunami en el noreste de Japón, la cifra de muertos aumentó tan solo en dos días a 14. 949 y la de desaparecidos a nueve mil 880, mientras unas 117.000 personas permanecen en refugios. El desastre natural ha dejado hasta ahora una cifra global de casi 25.000 muertos y desaparecidos, sin embargo las autoridades advierten que el balance de víctimas podría ser mayor dado que no han terminado las labores de búsqueda después de varios meses.

Tras el recuerdo de las víctimas, los rescatistas reanudaron sus trabajos para reconstruir zonas en las que el mar destruyó 72.000 casas y acabó con la vida de aquellos que no tuvieron tiempo de escapar a los lugares más altos, la mayoría ancianos.

Hasta ahora, todavía quedan 25.000 toneladas de escombros que hay que limpiar tras el desastre, al tiempo que se van construyendo las viviendas temporales para alrededor de los 117.000 evacuados que siguen sin poder volver a sus casas.

Claro que siempre se ha dicho que las desgracias nunca vienen solas y es que en los últimos dos meses se han registrado unos 450 sismos como consecuencia del terremoto de 9.0 grados Richter, el cual desató una emergencia nuclear en la central nuclear de Fukushima.

Y, ¿cómo se podría haber evitado el desastre ocurrido en esta central? Utilizando medidas preventivas adecuadas para la población, los trabajadores de la propia central y sobre todo medidas de seguridad en una central que no las cumplía. La falta de tales medidas han hecho que varios trabajadores se expusieran a grandes cantidades de radiactividad teniendo que ser hospitalizados por quemaduras tras meterse en agua radiactiva con vestimenta de protección inadecuada.

Pero Asia no solo se caracteriza por sufrir terremotos y tsunamis….

MAREMOTOS.

Los maremotos son muy comunes en el litoral de las zonas sísmicamente activas, siendo más frecuentes en la zona de volcanes de importante actividad sísmica de 32.500 km de longitud que rodea el océano Pacífico. Desde 1819 han llegado a las costas de Hawai alrededor de 40 maremotos. En Japón, muy destructivo fue el de Awa, en 1703, muriendo más de 100,000 personas. El de 1923 tuvo su epicentro en la bahía de Sagami y afectó a Tokio y Yokohama provocando 150.000 víctimas. En 1995 la ciudad portuaria de Kobe se vio afectada por un seísmo que causó 5.000 víctimas. El maremoto de 1883 en las costas de Indonesia, recorrió más de 13.000 km., el ruido de las explosiones se escuchó a más de 4.500 km. de distancia y causó 36.000 muertos en las costas de Java y Sumatra.

Aunque el mayor terremoto en 40 años y una cadena de maremotos causan miles de muertos en el sur de Asia. El temblor en Sumatra, de una magnitud de 9 en la escala Richter y su epicentro se situó en el Océano Índico, unos 260 kilómetros al sudoeste de Meulaboh, en la costa oeste de Aceh. Desde la tierra, el azote devastador se traladó al mar, cuyas olas gigantes golpearon las costas de países vecinos.

El gran maremoto sorprendió a una población que no había sido advertida de este peligro por lo que miles de personas se encontraban en las inmediaciones de la costa, es bien conocido que en épocas navideñas la zona de Indonesia e islas cercanas se inundan de turistas buscando el calor de sus playas y su cálido clima.

Sin embargo el terremoto de la escala 9 provocó un movimiento de placas tectónicas que causaron el maremoto más mortífero de la historia, según la ONU se cifran los muertos por los maremotos en 150.000, si bien esta cantidad no es absoluta pues el riesgo de epidemias y enfermedades podrían ampliar esta cifra.

Así mismo la destrucción de miles de casas han obligado a más de un millón de personas a tener que abandonar sus hogares y han destruido el modo de subsistencia de millares de habitantes de la región, lo cual podría a su vez ampliar el número de fallecidos por hambre o falta de agua potable.

Aunque Asia también ha tenido que hacer frente a desastres como heladas, tornados y huracanes.

¿Y qué medidas podemos tomar nosotros para impedir todo esto? Asistir a los damnificados, precaver ante repetición del fenómeno, evacuar a zonas altas, utilizar racionalmente las reservas de agua y alimentos, utilizar sismógrafos o no construir viviendas cercanas a las torrenteras, entre otras muchas medidas que existen para evitar catástrofes.

No es seguro que vayan a solucionar el mundo las medidas que tomemos, pero lo que sí es verdad es que si no colaboramos entre todos, seguirán ocurriendo desastres que se calificarán como naturales cuando en realidad muchos de esos los han creados los propios seres humanos.

Lorena León Alcolea

Para analizar los desastres naturales que han afectado al continente europeo a lo largo de la historia, es conveniente comenzar estudiando las características del terreno en el que se encuentra situado.

La litosfera está fragmentada en una serie de placas que se desplazan por el manto terrestre.  Es en los bordes de estas placas, donde se concentran principalmente las actividades tanto sísmicas como volcánicas, que pueden derivar en grandes desastres naturales, de los que hablaré más adelante.

Entre las principales placas tectónicas del mundo se encuentra la placa Euroasiática, integrada por Europa, la mayor parte de Asia y la zona oriental del océano Atlántico. La placa Euroasiática limita con las siguientes placas: al norte con la placa Norteamericana, al sur con la placa Africana, la placa Arábiga y la placa Indoaustraliana, al este con la placa Pacífica, la placa Filipina, la placa de Okhotsk y la placa Amuria, y al oeste tiene un borde divergente con la placa Norteamericana, que origina la dorsal Atlántica.

No hace mucho, en el año 2003, se aprobó el primer mapa unificado de peligrosidad sísmica de Europa. Fue desarrollado por el Instituto de Ciencias de la Tierra “Jaume Almera” del CSIC. El mapa constata que las zonas de mayor peligrosidad sísmica se localizan en el sur de Italia, la cordillera Alpina, la costa adriática, Grecia y Turquía.

Este trabajo de investigación, que llevó cinco años, es una gran contribución para minimizar el impacto devastador de los grandes terremotos, ya que señala las zonas de mayor peligro para que se evite la población, o en su defecto, la superpoblación, y se extreme el rigor en la construcción de edificios.

Para hablar de desastres naturales, es conveniente precisar a qué nos referimos. Los desastres naturales, no se reducen sólo a terremotos, volcanes, huracanes… Las sequías, las olas de calor, las inundaciones, los deslizamientos de tierra o los incendios forestales también se consideran desastres naturales, ya que provocan fuertes impactos, tanto medioambientales, como sociales y humanos.

A continuación voy a hablar de los desastres naturales más importantes en la historia de Europa, pero sobre todo me centraré en los acontecidos en los últimos años. El motivo es que cuanto más recientes sean dichos desastres, serán más los datos y valoraciones científicas con los que contaremos. Gracias a los avances tecnológicos y científicos, en la actualidad disponemos de numerosos métodos de previsión, de predicción y de prevención. A día de hoy, muchos de estos desastres son por tanto razonablemente  predecibles, aunque si es cierto que la mayoría de ellos inevitables. Sin embargo, muchas veces está en nuestra mano poder minimizar sus efectos.

En relación con los avances científicos y tecnológicos, y en consecuencia los métodos desarrollados que se acaban de mencionar, podemos situar una cuestión que nos venimos planteando en los últimos años: ¿Hasta qué punto pude evitarse un desastre natural (mediante los métodos mencionados), y por tanto sus devastadoras consecuencias?, es decir, ¿cuándo un desastre natural pude haberse producido por una negligencia humana, o cuándo ha visto agravadas sus consecuencias debido a la mala actuación del hombre?. En resumen, cómo se puede valorar que un desastre natural pueda llegar a considerarse “desastre humano”.

Por otro lado, también trataré algunos desastres provocados meramente por fallos humanos, pero con graves consecuencias medioambientales y humanas. Dentro de este tipo de desastre se incluirían, por ejemplo los vertidos de petróleo en el mar, también conocidos como Mareas Negras, o los desastres nucleares.

El primer destre natural que analizaré a continuación, es el Terremoto de Lisboa, que tuvo lugar el 1 de noviembre de 1755. El seísmo provocó la muerte de alrededor de 100.000 personas, naturalmente, los efectos del temblor provocaron las peores consecuencias en Lisboa, con cerca de 90.000 fallecidos. Sin embargo, los efectos devastadores de la catástrofe también se dejaron sentir en España y Marruecos. Los geólogos, a día de hoy, estiman que la magnitud del terremoto fue de en torno a 9 grados en la escala de Richter.

Esta catástrofe se caracteriza por ser considerada una de las peores de toda la historia en Europa. El desastre, lejos de terminar sólo con el terremoto, se vio agravado por un tsunami, originado como a consecuencia del terremoto. Además, la ciudad e Lisboa se vio afectada por numerosos incendios, lo que provocó la destrucción casi total de la ciudad. El terremoto tuvo tal repercusión, que sus efectos fueron los primeros en estudiarse científicamente. De esta manera, se pude decir que el terremoto de Lisboa marco el inicio de la sismología.  A día de hoy, el terremoto de Lisboa sigue siendo un gran misterio, ya que los seísmos de tal magnitud y duración se suelen originar en áreas de destrucción de corteza oceánica o de subducción.

Ahora hablaré de otro terremoto, esta vez en Turquía, y ya mucho más reciente. El 17 de agosto de 1999 la placa tectónica de Anatolia se desplazo a lo largo de la falla que la separa de la placa Euroasiática. El seísmo fue de magnitud 7,4 en la escala de Richter. Para comprender su magnitud, cabe decir que la cantidad de energía liberada fue similar a 132 bombas atómicas. La cifra de víctimas mortales superó los 17.000. El seísmo sacudió la ciudad de Izmit, aunque los efectos del temblor también se dejaron sentir en ciudades como Estambul, la capital Ankara, Adapazari y Bursa.  El terremoto apenas duró 45 segundos, pero dejó tras de sí un reguero de destrucción: además de la elevada cifra de fallecidos, el terremoto  provocó más de 400.000 heridos, 329.000 edificios destruidos, y más de medio millón de medio millón de personas sin hogar.

Es evidente que los efectos del terremoto fueron devastadores, pero es necesario preguntarse si los efectos hubieran sido los mismos si el país estuviera preparado, si se hubieran tomado las medidas de previsión necesarias. Según los expertos, parece que no, ya que a día de hoy, todavía coinciden en que no están lo suficientemente preparados para desastres de semejante magnitud.

 Los único edificios que no sufrieron ningún daño como consecuencia del seísmo, fueron los construidos para el ejército para su personal, lo que puso en evidencia las pésimas condiciones en las que se edifican viviendas en Turquía; algunas de ellas porque son constantemente modificadas por sus inquilinos y otras por el ahorro de costes de las constructoras. Después de la catástrofe, más de 6.000 personas fueron juzgadas por negligencias, e incluso e l constructor Veli Göçer fue condenado a prisión. Este constructor llegó a afirmar, que el culpable de las muertes es el Estado turco, ya que son ellos quienes conceden las licencias y quienes aprueban las leyes del sector.

A modo de conclusión, es necesario decir que, se podría haber evitado una parte significativa de los daños si los Códigos de construcción locales se hubieran implementado con eficacia. El 94% de territorio de Turquía es considerado zona de alto riesgo, pero entonces por qué no se aplicaron los métodos de prevención necesarios, por qué la mayoría de edificios no están diseñados ni construidos adecuadamente para que su estructura pueda resistir terremotos.

Otro tipo de desastres naturales son las erupciones volcánicas. El Monte Vesubio es un volcán en activo, con una altura de 1.871 metros, situado frente a la bahía de Nápoles, en Italia. Destaca por ser considerado uno de los volcanes más peligrosos del mundo, ya que al estar situado  a tan sólo nueve kilómetros de la ciudad de Nápoles, en sus alrededores viven unas tres millones de personas; se trata de la zona volcánica más densamente poblada del mundo. Además, todas sus erupciones han sido especialmente violentas, y es el único volcán situado en la zona continental de Europa que ha sufrido erupciones a lo largo del siglo XX. Pero sin duda, el Vesubio es famoso por su erupción el 24 de agosto del año 79, en la que las ciudades de Pompeya y Herculano fueron sepultadas. Se redescubrieron en el siglo XVI y adía de hoy, ambas ciudades son emplazamientos arqueológicos que permiten investigar la cultura romana.

Otra erupción devastadora tuvo lugar en plena Segunda Guerra mundial, el 17 de marzo de 1944. Debido a la erupción las poblaciones de San Sebastiano el Vesubio, Masssa di Somma y parte de San Giorgio en Cremano fueron destruidas. La mayoría de la población pudo ponerse a salvo a pesar de su proximidad al volcán, porque desde el día 13 de marzo ya se sabía que el volcán entraría en erupción.

Para posibles erupciones en el futuro, ya que es uno de los volcanes más activos del mundo, hay elaborado un plan de emergencia, concebido para una duración de entre dos semanas y veinte días. Se prevé la evacuación de 600.000, personas aproximadamente, todas ellas residentes en la conocida como “zona roja”, dado el enorme riesgo de los flujos piroclásticos. Sin embargo, se ha planteado un dilema en torno a la evacuación: si esta se anticipa demasiado podría ser sólo una falsa alarma, como ya ocurrió en 1984, pero si la evacuación comienza con retraso podría morir gente. Por este motivo, los esfuerzos van encaminados a reducir el número de población en la “zona roja”, demoliendo las edificaciones construidas ilegalmente, y estableciendo un parque nacional en torno a los lados superiores del volcán. Además, se ofrecen beneficios fiscales.

La última erupción de un volcán en Europa, fue la del Eyjafjallajokull, que se encuentra en Islandia. El volcán entró en erupción el 14 de abril de 2010, arrojando ceniza volcánica a la atmósfera y formando una enorme nube que se extendió por un área de miles de kilómetros cuadrados. El 15 de abril el tráfico aéreo se interrumpió en el noroeste de Europa y miles de vuelos fueron cancelados.

A pesar de ser una decisión polémica, según un estudio, el cierre del tráfico aéreo pudo salvar muchas vidas. El motivo es que la nube de cenizas podría haber paralizado el motor de los aviones, ya que la ceniza volcánica se funde  a temperaturas  de 800- 900º C, y en las turbinas de los aviones las temperaturas son más elevadas. De esta manera, la ceniza que penetra en las turbinas se fundiría y obstruiría el escape de los gases, lo que haría que el motor de los aviones se detuviera en pleno vuelo.

En los últimos años, en concreto desde 1998, el número de desastres naturales y su impacto se han visto aumentados en Europa, según un informe de la Agencia Europea del Medio Ambiente. Según indica este estudio, “entre 1998 y 2010 causaron cerca de 100.000 muertes, afectaron a más de once millones de personas y produjeron unas pérdidas económicas de unos 150.000 millones de euros. Las olas de calor, las inundaciones y los terremotos fueron las catástrofes naturales que más fallecidos y daños materiales causaron. España es uno de los países más dañados, con más de 15.000 fallecidos y algunos de los peores desastres ecológicos de Europa”.

Los responsables del estudio señalan que el aumento de las pérdidas se puede explicar en gran medida por el incremento de la actividad humana y la acumulación de bienes económicos en áreas de riesgo. No obstante, la mejora en la recogida de datos también ha tenido que ver, aunque en menor medida.

Además de terremotos o erupciones volcánicas, Europa ha sufrido en este periodo otros desastres naturales que repasaré brevemente:

Temperaturas extremas: es el evento natural que más muertos causó. En concreto, la ola de calor que afectó al sur del continente en verano de 2003 fue el peor desastre natural, con más de 70.000 muertos. Las 101 olas de calor provocaron un total de 77.551 fallecidos, y unas pérdidas de 9.962 mil millones de euros. Su frecuencia e intensidad han aumentado en la última década, y se estima que el cambio climático agravará estas cifras.

Inundaciones y tormentas: encabezan la clasificación de las mayores pérdidas económicas. Entre 1998 y 2009 se registraron 213 inundaciones, que provocaron 1.126 muertos y unas pérdidas de 52.172 mil millones de euros. Por su parte, las 155 tormentas contabilizadas causaron 729 muertos y 44.338 mil millones de euros de pérdidas materiales. El desastre natural que más pérdidas produjo en Europa fueron las inundaciones en su zona central en 2002: unos 20.000 millones de euros. El estudio recuerda las inundaciones en áreas de montaña, como la de 1996 en el camping de Biescas (Huesca), donde murieron 87 personas.

Incendios forestales: 191 personas fallecieron como consecuencia de los 35 grandes incendios registrados, que se tradujeron en 6.916 mil millones de euros de pérdidas. La mayor parte de ellos sucedieron en la Región Mediterránea. España fue uno de los países europeos más afectados: 50 muertos y algunos de los mayores incendios, como los de 2006 y 2007, que provocaron la quema de miles de hectáreas de bosques.

Derrames tóxicos por actividades mineras: se produjeron cuatro, dos de ellas con efectos muy graves para el medio ambiente. Es el caso de Baia Mare, en Rumanía, en el año 2000, y de Aznalcollar, en 1998, en el río Guadiamar, cercano al Espacio Natural de Doñana. En este último caso se derramaron cinco millones de metros cúbicos de líquido tóxico que afectó a 3.600 hectáreas de cultivos, y se recogieron 12 toneladas de peces muertos. Los costes de los trabajos de recuperación ascendieron a unos 377 millones de euros.

Mareas negras: durante el periodo estudiado se produjeron nueve derrames de petróleo de más de 700 toneladas de crudo en alta mar. Los dos mayores se encuentran entre las peores catástrofes ecológicas ocurridas en Europa en dichas fechas. Por un lado, el petrolero Prestige vertió en 2002 frente a la costa gallega unas 63.000 toneladas de crudo. Por otro lado, el Erika derramó en 1999 frente a la costa atlántica francesa unas 20.000 toneladas de crudo. Los responsables del estudio señalan que es muy difícil estimar los costes económicos de las mareas negras, con rangos por tonelada derramada que pueden oscilar entre los 500 a los 500.000 millones de euros. Lo que si es seguro es que este tipo de desastres conllevan graves consecuencias ecológicas. Asimismo, recuerdan que este tipo de accidentes ha descendido en los últimos años. La aplicación de una normativa más exigente, como la prohibición de los buques monocasco, habría contribuido a ello.

Escasez de agua y sequías: las presiones sobre los recursos hídricos en Europa han aumentado. España es uno de los países de Europa más afectados por este problema, en especial la parte sur. Asimismo, durante estos años se han registrado importantes sequías en Europa, como la de 2003, que afectó una amplia zona comprendida entre Portugal y Bulgaria.

Corrimientos de tierra: este desastre natural provocó 212 fallecidos, un problema agravado por la urbanización insostenible. En España, se estima que causó unas pérdidas de unos 170 millones de euros anuales.

Los responsables del estudio afirman que aunque se han adoptado diversas leyes y políticas europeas para hacer frente a estos desastres, reconocen que hace falta un mayor esfuerzo, así como la armonización de las distintas iniciativas puestas en marcha por cada país. En concreto, señalan la necesidad de implementar el denominado Sistema Integrado de Gestión de Riesgos, que incluye la prevención, preparación, respuesta y recuperación frente a los riesgos naturales en toda Europa.

Otra de las medidas necesarias pasa por una mayor inversión en estudios y sistemas de alerta y respuesta temprana que ayuden a prevenir y reducir los desastres y evaluar su impacto.

Para ir terminando, hablaré del que es considerado el peor desastre nuclear del mundo, según la Escala Internacional de Accidentes Nucleares, y uno de los peores desastres medioambientales de la historia: el accidente de Chernobyl (Ucrania), que tuvo lugar el 26 de Abril de 1986.

Durante una prueba que simulaba un corte de suministro eléctrico, un aumento súbito de la potencia en uno de los reactores de la central nuclear, provocó el sobrecalentamiento del núcleo del reactor nuclear, provocándose de esta manera la explosión del hidrógeno que acumulaba en su interior. La cantidad de materiales radiactivos y/o tóxicos liberados se calculó en unas 500veces más que los liberados por la bomba atómica arrojada en Hiroshima. De esta manera, se provocó la muerte directa de 31 personas, además de la evacuación de 116000, llevada a cabo por el gobierno soviético, el problema es que la radiación afectó a un radio mucho mayor que el de la zona evacuada. Además, como consecuencia del accidente, se activo una alarma internacional que afecto a 13 países europeos.

Después del accidente, se inició un proceso masivo de descontaminación, contención y mitigación que desempeñaron aproximadamente 600.000 personas, denominadas liquidadores, en las zonas circundantes al lugar del accidente y se aisló un área de 30 km de radio alrededor de la central nuclear conocida como” Zona de Alienación”, que sigue aún vigente.. Los trabajos de contención sobre el reactor afectado evitaron una segunda explosión de consecuencias dramáticas que podría haber dejado inhabitable a toda Europa.

Tras prolongadas negociaciones con el gobierno ucraniano, la comunidad internacional financió los costes del cierre definitivo de la central, completado en diciembre de 2000. Inmediatamente después del accidente se construyó un “sarcófago”, para aislar el exterior del interior, que se ha visto degradado en el tiempo por diversos fenómenos naturales por lo que corre riesgo de desplomarse. Desde 2004 se lleva a cabo la construcción de un nuevo sarcófago para el reactor.

El accidente de Chernobyl ha provocado graves consecuencias sobre la salud humana, aunque aun a día de hoy existe una enorme controversia sobre las estimaciones de las víctimas. Lo que sí está demostrado es que en la zona afectada ha habido innumerables muertes prematuras, en su mayoría por cánceres derivados de la enorme radiación a la que fueron expuestos. Además, varios estudios demuestran que, incluso en países cercanos a Ucrania se ha visto incrementado el número de personas que padece cáncer de tiroides.

Irene Cirvida Perdiguero

DESASTRES NATURALES Y HUMANOS EN ÁFRICA

 

            Los desastres naturales son siempre fenómenos repentinos y destructivos. Sin embargo, en algunas partes del mundo, hay fenómenos naturales que se podrían evitar. En las siguientes líneas, demostraremos que África es uno de estos lugares.

Los desastres naturales más conocidos, por ser los más frecuentes en los medios de comunicación y los más destructivos en el corto plazo son los terremotos, las erupciones volcánicas, los tsunamis y los tornados. Sin embargo, hay muchos más desastres naturales que son tan destructivos como los mencionados, pero que no son ni tan impresionantes ni tan rápidos, como por ejemplo las sequías, las inundaciones, las hambrunas provocadas por epidemias, la desertificación, las plagas… África vive este tipo de desastres naturales que, por ser más silenciosos, se olvidan antes.

El continente africano está situado sobre la placa tectónica africana. Se trata de una placa mixta que incluye parte terrestre (continente africano) y parte marítima (zona este del océano atlántico y zona oeste del índico). Las placas limítrofes son:

Esto implica que toda la extensión del continente no se encuentra en un punto de choque de placas, por lo que los terremotos (que se originan en zonas de encuentro de placas o fallas tectónicas) y volcanes (que se originan en zonas de encuentro de placas o puntos calientes) no son frecuentes. La única excepción es el valle del Rift, que se encuentra en una zona de choque entre lo que se consideran ya dos placas: la placa africana y la placa somalí. Algunos científicos consideran que de seguir a este ritmo el continente africano se fragmentará en dos y se creará un nuevo océano. Esta es la única zona en la que se registran sismos, que suelen ser esporádicos y poco intensos.

A continuación, explicaremos los desastres naturales más  frecuentes y peligrosos en África, con las fechas en las que se produjeron los más terribles, sus causas y la valoración de si se podrían haber evitado o no.

 SEQUÍAS

 Una sequía es una anomalía transitoria en la que la disponibilidad de agua es insuficiente para satisfacer las necesidades de plantas, animales y personas. Su causa principal es la escasez o inexistencia de precipitaciones. En el caso de África, su posición geográfica determina que su clima sea intertropical y en las zonas de desierto presenta un clima desértico (diferencias extremas de temperatura entre el día y la noche y ausencia de lluvias). Hay que distinguir entre aridez y sequía. Los desiertos presentan climas áridos, lo cual es lo esperable. Una sequía, sin embargo, es un proceso que se extiende en el tiempo y cuyo daño ocasionado a largo plazo es mayor. En África, las sequías suponen el mayor desastre natural, en pérdidas humanas y económicas.

SEQUÍA DE EL SAHEL

Una de las sequías más importantes se registró en El Sahel (África) entre 1969 y 1973. Afectó al sur del desierto del Sahara y produjo un aumento de su superficie (en Mauritania, Senegal, Malí, Burquina Faso y Chad). Murieron más de 200.000 personas de hambre y la mayor parte de los campesinos tuvieron que emigrar por las pérdidas de las cosechas y la muerte del ganado.

MEDIDAS PREDICTIVAS, PREVENTIVAS Y CORRECTIVAS

Predicción: el carácter lento y progresivo de las sequías hace que sólo te des  cuenta de su existencia cuando ya estás inmerso en ellas. Además, una sequía puede finalizar de forma más o menos brusca (con la aparición de un período lluvioso) o extenderse durante meses.

Prevención: una de las medidas preventivas más importantes es la predicción mediante herramientas de cálculo y uso de indicadores  que permiten conocer tanto la aparición e intensidad de la sequía, como establecer predicciones. Las medidas preventivas se dividen en tres tipos:

  • Dirigidas hacia la oferta: hacer mejor uso de los recursos hídricos existentes (embalses, aguas subterráneas, embalses…)
  • Dirigidas hacia la demanda: análisis de la experiencia de otras sequías, reducción al mínimo de las pérdidas por escorrentía, evaporación…

Corrección: Una vez producida la sequía, se trata de medidas dirigidas a minimizar los impactos de la sequía: anticiparse as que se produzca utilizando las predicciones, realizar pronósticos, alertar al público para que esté mejor preparado. También en el ámbito de la agricultura, la elección óptima de los usos del suelo, los cambios en la rotación…

Según el Centro de Mitigación de la Sequía de la Universidad de Nebraska (USA), los pasos para evitar la aparición de sequía serían:

Paso 1: Designar una unidad responsable

Paso 2: Definir el propósito y los objetivos del plan de sequía

Paso 3: Procurar la participación de los interesados y resolver sus conflictos

Paso 4: Inventario de recursos e identificación de grupos de riesgo

Paso 5: Redacción del plan de sequía

Paso 6: Identificar las necesidades de investigación y completar lagunas institucionales

Paso 7: Integrar ciencia y planes de acción (política)

Paso 8: Publicitar el plan de preparación ante sequías y desarrollar conciencia pública y retroalimentación

Paso 9: Desarrollar programas educativos

Paso 10: Evaluar y revisar el plan de preparación

El problema es que para llevar a cabo todas estas medidas, tanto las predictivas como las preventivas y correctivas, hace falta dinero. No se pueden crear órganos gubernamentales de gestión de la sequía; ni establecer instrumentos de medición en el terreno; ni crear embalses; ni cambiar los usos de la agricultura… sino se tiene dinero. El área de El Sahel es una zona esencialmente pobre, que en época sin sequías sobrevive de una agricultura de subsistencia que no aporta apenas excedentes. La pobreza es, de hecho, más destructiva que la sequía. Aunque no exista ninguna solución milagrosa para erradicar la aparición de aridez extrema, lo cierto es que una redistribución de los flujos económicos y la ayuda de las grandes potencias a las zonas pobres con sequías recurrentes mitigarían los efectos de la misma. La sequía es así un desastre natural intensificado por el hacer humano.

INUNDACIONES

Una inundación es una ocupación por parte del agua de zonas que normalmente están libres de esta. En África, las inundaciones se producen entre períodos de fuertes sequías o de precipitaciones escasas. Entre julio de 2008 y septiembre de 2009, en la región occidental de África murieron 160 personas a causa de las inundaciones y aproximadamente 600.000 se quedaron sin hogar. Casi todos los países del oeste de África se vieron afectados por las inundaciones, que arrasaron un número indeterminado de casas en Burkina Faso, Níger, Mali y Senegal y supusieron graves riesgos sanitarios para los damnificados.

En 2007, el año anterior, las inundaciones causaron 300 muertos y 800.000 damnificados en África occidental, además de destruir numerosos cultivos e infraestructuras.

Las causas que incrementan el riesgo de inundación son la deforestación y los incendios, al ser los árboles los principales medios para detenerla al absorber agua a través de las raíces. En África, la aridez del suelo intensifica el riesgo de estos fenómenos. De nuevo, la solución para disminuir el riesgo de inundación pasa por disponer de dinero. Aunque tras estas inundaciones (entre 2007 y 2009) la comunidad internacional destinó ayudas al continente africano (la Cruz Roja destinó 657.599 euros), se trató de ayudas destinadas a medidas correctoras, es decir, para solucionar los daños una vez ocasionado al desastre. Las medidas, sin embargo, al demostrarse por la experiencia y las características del terreno que se trata de una zona con tendencia a las inundaciones, deben pasar por medidas predictivas y preventivas, que necesitan de dinero. Algunas medidas preventivas para evitar la aparición de inundaciones o saber como actúar ante ellas son:

  • Reforestar la zona.
  • Hacer campañas de limpieza de los suelos para recoger los materiales con tendencia  a inflamarse (prevención de incendios).
  • En lugares donde las inundaciones son frecuentes, establecer rutas de salida y planes de evacuación para que la población sepa cómo actuar en caso de inundación.
  • Mantener durante la temporada de lluvias una reserva de agua potable, alimentos y ropa.

En el caso de un continente en vías de desarrollo, los desastres naturales son desastres en las obligaciones del primer mundo para con el tercer mundo. Las inundaciones podrían reducirse si África no fuese África. Aunque hay características que hacen inevitable una tendencia a las inundaciones, lo cierto es que la pobreza del continente determina la intensidad de las mismas.

 PLAGAS

 Una plaga es un animal o una planta que causa daño o perjuicio a la gente, los animales, sus cosechas o posesiones.

En el 2004, alrededor de tres a cuatro millones de hectáreas estuvieron infestadas de langostas en el África occidental, donde Mauritania fue el país más damnificado con cerca de 1,6 millones de hectáreas infestadas. En la región, durante el verano se trataron, más de 600.000 hectáreas. Los países más afectados por la invasión de langostas fueron: Mauritania, Malí, el Níger y el Senegal.

Las plagas producen la pérdida completa de miles de cosechas. Teniendo en cuenta que en África el 75% del suelo no es productivo, la situación se agrava aún más. La solución pasa por la compra de insecticidas, lo que pasa es que hablando de millones de hectáreas el precio se eleva a millones.

Volvemos al principio: África es un continente asolado especialmente por los desastres naturales. Sin embargo, la mayoría se podrían evitar o –cuanto menos- reducir consistentemente. Lo que pasa es que haría falta la ayuda de la comunidad internacional. Los desastres naturales en África son en realidad desastres humanos. Mientras que viva en el estado de pobreza actual, mientras que sea un continente en vías de desarrollo, mientras no se propulse su economía, de nada sirve achacar los fenómenos que han asolado y asolan África a la naturaleza. Si algo se puede evitar y no se evita, aunque el origen sea natural, la causa de fondo es humana. La sequía, las inundaciones, las plagas, las epidemias por enfermedades adquiridas a través de agua, alimentos…son desastres del hombre para con el hombre.

Belén Presas Mata

Bibliografía

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http://www.greenfacts.org/es/desertificacion/figtableboxes/box-7-1.htm

  1.  http://www.ucm.es/info/unisci/revistas/UNISCI15_Nso.pdf
  2. es.wikipedia.org
  3. http://www.zonacatastrofica.com/stag/desastres-naturales-de-africa.html
  4. http://www.elmundo.es/elmundo/2009/09/09/solidaridad/1252512956.html
  5. http://www.tecnociencia.es/especiales/desastres/clasificacion.htm
  6. http://axxon.com.ar/mus/info/040562.htm
  7. www.elmundo.es
  8. www.elpais.es
  9. www.lavanguardia.es
  10. www.monografias.com
  11. www.e-ciencia.com/blog
  12. Unabrevehistoria.wordpress.com

Además de las páginas mencionadas, hemos consultado prensa nacional e internacional, así como otros medios digitales.