Oceanía no se libra de los desastres naturales aunque no ocurren con gran frecuencia, como en Asia. Oceanía se halla en la placa Indoaustraliana.

En Australia, los grandes temporales resultan incluso llamativos para los surfistas que buscan buenas olas. Algunos de estos desastres solo afectan a una pequeña parte del país (Debido a sus dimensiones), pero otros, como veremos, afectan a todo el país, causando muertes y grandes pérdidas materiales. En el caso de Oceanía, no vamos a centrarnos en casos concretos, pues no se recuerdan grandes catástrofes, sino desastres perpetuos, cíclicos y eventuales.

La sequía es el mayor de estos desastres. Australia es uno de los países más secos del mundo: la mayor parte de su enorme territorio está compuesta de desiertos, quitando una parte del litoral y unas cuantas áreas verdes aisladas. Antes de su formación, Australia estuvo sumergida en el océano, por esta razón, resultó en un suelo árido y extremadamente salado, lo que dificulta la agricultura. Además, en el momento en el que se abre un pozo, lo que se halla en la fosa es agua salada, no apta para el consumo. No hay grandes ríos dulces, ni apenas agua dulce en el subsuelo.

La población de Australia está creciendo, lo que presenta un riesgo: el riesgo de que en un futuro próximo no haya agua suficiente para abastecer a la  población. La desalación de agua de mar tiene un coste de 8 dólares por cada 100 litros, aparte de ser un método lento de obtención de agua dulce. “Valoriza” y “Técnicas Reunidas”, dos empresas españolas, fueron las encargadas de la construcción y gestión de la mayor desaladora de Australia. Por su escasez el agua es uno de los más valiosos recursos en Australia.

Debido a su sequía, son comunes los incendios forestales, los desastres que más perjuicios causan a la ecología. En estos incendios también se registran numerosas pérdidas humanas y económicas (sobre todo para las compañías de seguros). La mayoría de estos incendios están causados por colillas mal apagadas. En verano, se produce un viento árido en dirección a la costa, que alcanza los 50 km/h y expande estos incendios hacia otros bosques o áreas residenciales.

Incendios en Australia desde el espacio.

Los ciclones son desastres estacionales que ocurren entre los meses de diciembre y mayo. Son muy frecuentes pero no afectan a las áreas donde se encuentran las grandes ciudades. Se concentran en el norte, nordeste y noroeste del país durante el verano, cuando el agua del mar supera los 26 grados de temperatura. El día de Navidad en 1974, el ciclón Tracy, el peor registrado, mató a 66 personas y destruyó completamente la ciudad de Darwin, con unos vientos de 300 km/h. Antes de que llegase, fueron evacuadas 30000 personas para evitar más muertes. En 2006, Larry entró también con fuerza y destruyó pequeñas ciudades, pero sin víctimas mortales. Como no suelen acontecer desastres de esta magnitud, las construcciones australianas no están preparadas para recibir estos ciclones.

Ciclón Larry desde el espacio.

En Nueva Zelanda, son más comunes, es más, todos los tipos de desastre natural pueden acontecer en Nueva Zelanda, muchos de ellos han acontecido hace poco. Nueva Zelanda se encuentra encima del cinturón de fuego del pacífico, que la atraviesa por completo. La Isla del Norte y la del Sur reciben ciclones del pacífico y de la Antártida.

Nueva Zelanda sufre también la pelea entre placas tectónicas Indoaustraliana y Pacífica, por lo que sufren fuertes seísmos con frecuencia. Estos seísmos resquebrajan la tierra. Este choque entre placas causa un gran aumento de la temperatura de la tierra, sobre todo en las placas más profundas, lo que causa terremotos, erupciones volcánicas, ciclones, tsunamis, deslizamientos de tierra, avalanchas, inundaciones, incendios, gases tóxicos, tempestades de nieve, maremotos, granizo, tormentas eléctricas…

Los terremotos acontecen diariamente en ambas islas, pero casi todos de baja magnitud. Difícilmente superan el 4 en la escala de Richter. El mayor registrado aconteció en 1931 y mató a 256 personas, con una escala del 7.8. Miles de avisadores colocados a lo largo del país, permiten a la población prepararse para el temblor. No obstante, es uno de los desastres más difíciles de predecir.

Los deslizamientos de tierra y avalanchas son constantes. Son provocados por pequeños terremotos que hacen que la acumulación de nieve de los Alpes se desprenda de las cimas y se deslice hacia abajo. También se producen por lluvias o pequeños terremotos campestres.

Las erupciones volcánicas son una de las principales características del país. Existen 9 volcanes activos, algunos de éstos, submarinos. Toda la isla del norte es producto de una erupción volcánica hace millones de años.

“White Island”, Una isla 100% volcánica. Sin habitantes. Nueva Zelanda.

Son frecuentes los ciclones, que alcanzan los 140 km/h, un ejemplo es el de Auckland, en 2005. Los ciclones como éste son un gran peligro, pues provocan pérdidas materiales, ganaderas, económicas y humanas.

Después de comentar todo esto, se preguntarán por qué sigue viviendo gente en Nueva Zelanda. Pues porque están sumamente preparados para estos acontecimientos. Cuentan con uno de los mejores sistemas de previsión y seguimiento de desastres naturales del mundo, así como con numerosos planes de evacuación ante cualquiera de estas situaciones, diseñados por el gobierno.

Francisco Valiño Álvarez